All Shall Be Well (2024) | Hong Kong · Drama

Una historia de amor y una injusticia silenciosa.

Título: 從今以後 - All Shall Be Well

Año: 2024

Director: Ray Yeung

Reparto: Patra Au, Maggie Li Lin Lin, Tai Bo, Leung Chung-hang

Duración: 93 minutos

Todo el mundo ama y adora a la tía Angie hasta que les conviene no hacerlo.

Así podríamos resumir, de forma básica, la premisa de “Todo saldrá bien”, la película hongkonesa dirigida por Ray Yeung. Una historia dura; muy dura. De esas que no necesitan grandes diálogos o escenas épicas para doler, porque el horror nace desde lo más cercano: una situación inesperada y terrible de lo más mundana que se acaba convirtiendo en la peor pesadilla de una mujer que acaba de perder al amor de su vida.

La pareja protagonista, Angie y Pat, viven envueltas en lo mucho que se desean y en lo cotidiano de la vida tras más de 30 años juntas. Esa clase de amor que no necesita demostrarse a cada rato porque vive en las pequeñas cosas del día a día. Una familia. Un hogar. Una historia de vida. Algo que muchas personas desean y anhelan.

Hasta que Pat muere tras la celebración del Festival del Medio Otoño.

Escena de la película All Shall Be Well (Ray Yeung, 2024)
Imagen vía · The Movie Database (TMDb)

Lo que había empezado como una tarde increíble en casa de las tías, comiendo pasteles de luna y conociendo a la nueva novia del sobrino, se convierte en el peor día para Angie.

Tras la muerte de su amada y sin un testamento firmado, Angie no solo se da cuenta de que ha perdido al amor de su vida, sino también todo aquello que construyeron juntas. El tema de la herencia es algo tan banal y mundano, pero en esta situación es aún más difícil. Tanto el dinero como la casa.

Como bien comenta una de las amigas de Angie en la película, si se hubiesen casado en el extranjero algo hubiesen conseguido, ya que aunque el matrimonio entre personas del mismo sexo no sea legal y tampoco esté reconocido, los derechos de las parejas queer han ido entrando por la puerta trasera de los tribunales: no como igualdad completa, sino como pequeñas victorias tras cada caso. Una de ellas siendo la herencia para matrimonios del mismo sexo oficializados legalmente fuera del territorio hongkonés, pero tristemente ese no es el caso de Angie.

Ellas nunca oficializaron lo suyo, tampoco lo vieron necesario. El amor era más fuerte que una unión legal.

“All Shall Be Well” no es una película de grandes enfados y lloros gritados al cielo, esta cinta tiene una sensibilidad única sobre las cosas más sencillas de la vida: una casa, una comida, una familia, un silencio. Todo da la sensación de pesar mucho. Todo parece estar preguntándote: ¿quién he sido y qué me queda cuando los demás deciden que mi vida no cuenta igual?

Una película muy injusta, pero necesaria. No busca que llores a mares durante toda la película, busca que reflexiones, que te incomode la situación, que pienses en todas aquellas personas cuyo amor no hayan recibido el respeto o la validez simplemente por no ser una pareja normativa y heterosexual.

No nos enseña la homofobia como algo agresivo o evidente, simplemente nos cuenta cómo la sociedad está construida en unas bases en las que muchas personas no encajan y son rechazadas. Es una homofobia presente en una mirada, en un comentario, en una decisión “más fácil y práctica”, en una familia política que dice amar a Angie, pero que la deja aparte cuando se trata de herencia, vivienda y los propios intereses.

Patra Au hace un trabajo excepcional como Angie. Sabe transmitir esos sentimientos de rabia, de shock, de injusticia con su familia política, de una forma sublime. No es un personaje dramático ni histriónico, su dolor yace en el silencio, en contener lo que de verdad quiere decir. Es ese tipo de tristeza que va creciendo a lo largo de toda la cinta. Ella intenta aguantar y seguir adelante, mientras todo lo demás a su alrededor le sigue recordando que, aunque su amor fuese un ejemplo a seguir, en el momento en el que el dinero y las propiedades entran en juego, deja de ser una parte interesante de la ecuación.

Ray Yeung es un director muy necesario. Al igual que con sus otras películas, el hongkonés es capaz de mostrar el lado más frío de la sociedad cuando se trata de derechos LGTB.

Una cinta realista, difícil e injusta, pero precisamente por eso tan necesaria. Porque no habla de una injusticia lejana, sino de una herida que sigue abierta en muchos lugares del mundo. Una herida que recuerda que el amor queer existe, que siempre ha existido y que merece el mismo respeto que cualquier otro.

Mientras haya personas que tengan que pelear incluso después de perder al amor de su vida, mientras haya sistemas que sigan invalidando relaciones reales por no ajustarse a una idea tradicional de familia, películas como “Todo saldrá bien” seguirán siendo imprescindibles.

  All Shall Be Well (2024)  - 從今以後 | Official Trailer Ver vídeo
Artículo: Natalia - @skullklub
Edición: David G.M
Compartir artículo
hong kong recomendaciones drama 2024